Begoñazpi Ikastola en Txurdinaga

 El número de alumnos crecía año tras año y no había espacio suficiente en las  instalaciones de la calle Karmelo, por lo que se pensó en construir un nuevo edificio.

 Tras varias gestiones baldías tanto con empresas bancarias como con inmobiliarias, al  fin se encontró un terreno adecuado en Txurdinaga. Una vez llegados a un acuerdo  con sus propietarios, se contactó con el constructor Lázaro Anasagasti a quien se le  expuso el proyecto. La operación consistía en permutar los terrenos de Santutxu por  la construcción de una ikastola nueva en Txurdinaga de acuerdo con la calidad y  amplitud del edificio que se necesitaba. El Sr. Anasagasti aceptó la propuesta  corriendo él con todos los gastos de compra de terreno, licencias de obras y  construcción total del edificio. Después de varios días de trámites eclesiásticos, se  contactó con el vicario Karmelo Etxenagusia quien con gran celeridad, preparó todos  los documentos y obtuvo un escrito con la aprobación del Vaticano. Una vez  obtenido dicho documento, se firmó la permuta en las oficinas del Obispado.

 Era el año 1981. La nueva ikastola Begoñazpi se construyó en 11 meses. Gracias a la  colaboración de Anasagasti y su equipo, grupo de Dirección, padres de alumnos y  Obispado todo llegó a feliz término. A partir de este momento la antigua denominación  Begoñazpiko se cambió por la de Begoñazpi (1970-71).

 Las dificultades nunca le han faltado a la Ikastola, pero la demanda siempre ha sido  importante, y en 1998 se decidió ampliar la oferta educativa de 2 a 3 líneas, y  posteriormente a 4, con lo que se doblaba la oferta. Para ello se acometieron nuevas  ampliaciones hasta la configuración actual que cuenta con más de 11.000 m²  construidos en 5 edificios: 1 de Educación Infantil, 2 de Educación Primaria, 1 de  Educación Secundaria y Bachillerato y 1 edificio polideportivo; y unos terrenos de  más de 20.000 m².

 En el curso 2005/06 la Ikastola cuenta con 1.193 alumnos, 77 profesores y 5  personas de administración y servicios y se cuenta también con personal de otras  empresas contratadas para trabajos de cuidado de alumnos, comedor, cocina o  limpieza de las instalaciones llegando a ser más de 100 personas las que trabajan  actualmente en Begoñazpi.

 La ikastola se ha forjado un nombre y un reconocimiento merecido a lo largo de sus  35 años de existencia, y quiere seguir manteniendo y mejorando lo que se ha  conseguido durante tantos años de trabajo. Para ello, el desarrollo de proyectos  innovadores, la formación y actualización del profesorado, la implantación de sistemas  de gestión de calidad, el plurilingüismo, la participación en proyectos con diversos  centros europeos, etc. hacen que las familias que forman nuestra comunidad  educativa puedan participar de un gran Proyecto Educativo.

 

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