Metodología
Para conseguir estos objetivos, se adoptan las siguientes claves metodológicas y de orientación:
1) Hacer de nuestros alumnos elementos activos y agentes de su propio desarrollo, entendiéndolo como que el alumno sea capaz de tomar decisiones, organizar su tiempo, evaluar su trabajo.
2) El aprendizaje será significativo, es decir, favorecerá al adquisición de contenidos y procedimientos que los hace más autónomos para aprender y actuar.
3) Se orientará el esfuerzo del aprendizaje al desarrollo de todas las capacidades (cognitivas, afectivas, expresivas, motoras y sociales), teniendo en cuentas las necesidades de los distintos períodos de desarrollo y las adquisiciones reales de los alumnos.

4) Se abogará por una pedagogía del esfuerzo, ya que es preciso entender que el aprendizaje es un proceso costoso para los alumnos, por lo que se habituará a éstos al esfuerzo necesario, dándoles las técnicas de organización de de estudio precisas.
5) Se atenderá a la pedagogía de la diversidad, donde cada tutor tratará de responder al reto de la diversidad de situaciones en el alumnado. Se considera importante el tratamiento preventivo de las diferencias de aprendizaje y las adaptaciones curriculares. Los tutores en colaboración con el departamento de orientación fijarán los objetivos y los medios de su función orientadora en las distintas etapas.
6) Se potenciará el trabajo en equipo, tanto entre profesores, como entre los alumnos, con el fin de favorecer la coordinación, la cooperación, el aprendizaje, la eficacia y la satisfacción en el trabajo.
7) La escolarización el el modelo D de enseñanza y el dominio del euskera es una riqueza para todo alumno. Dada la situación social del uso del euskera es preciso trabajar algunas acciones prioritarias:
a) Cuidar e intensificar la didáctica del euskera, así como la mejora de los recursos.
b) Tomar las medidas necesarias para intensificar el uso del euskera, tanto a nivel escolar como extraescolar.
c) Sostener el esfuerzo de este aprendizaje, tanto por parte de los profesores como de los padres, buscando los apoyos necesarios con el fin de que los alumnos hagan del euskera su propia lengua.
d) Es esencial que los padres no se contenten en confiar este quehacer a los profesores, sino que deben implicarse en la mejora de los ámbitos de utilización y uso del euskera.